UNA FINCA PARA VIVIR EL CAMPO A LAS PUERTAS DE MADRID. A poco más de media hora de Madrid se encuentra esta extraordinaria finca rústica de 5,5 hectáreas (55.000 m²), una propiedad concebida para quienes buscan privacidad, naturaleza y una forma diferente de disfrutar del tiempo. Un lugar donde cambiar el ritmo de la ciudad por los desayunos bajo el porche, los paseos entre olivos, las tardes junto a la piscina y las reuniones con familia y amigos que se alargan hasta la noche.
UNA AUTÉNTICA CASA DE CAMPO . En el corazón de la propiedad se encuentra la casa principal, de estilo cortijo, una vivienda acogedora y con carácter que mantiene la esencia de las tradicionales casas de campo. Dispone de tres dormitorios, entre ellos un dormitorio principal en suite, y diferentes espacios pensados para disfrutar de la finca durante todo el año. El gran protagonista de la vivienda es su magnífico porche abierto al jardín, uno de esos espacios que terminan convirtiéndose en el verdadero centro de la vida en el campo: comidas al aire libre, sobremesas, lectura, descanso y encuentros con amigos rodeados de absoluta tranquilidad. Junto a la vivienda, la piscina privada se integra en el jardín creando un espacio especialmente agradable durante los meses de primavera y verano. La propiedad dispone además de zona de barbacoa, perfecta para disfrutar de largas jornadas al aire libre. Uno de los grandes valores de la finca es su casa de invitados independiente, con dos dormitorios, un espacio que permite alojar cómodamente a familiares y amigos manteniendo la privacidad de la vivienda principal y haciendo de esta propiedad un lugar especialmente pensado para compartir.
55.000 M² DE NATURALEZA. La finca se extiende sobre 5,5 hectáreas de terreno, ofreciendo una extraordinaria sensación de amplitud, independencia y contacto con el paisaje. Entre sus elementos más especiales destaca un olivar formado por aproximadamente 140 olivos de las variedades Picual y Arbequina, que aporta belleza, tradición y personalidad a la propiedad, cuenta con huerto, gallineros y perreras, ofreciendo la posibilidad de recuperar el placer de cultivar, producir y disfrutar de una vida mucho más vinculada a la naturaleza. Además, la propiedad se encuentra dentro de un coto de caza de aproximadamente 3.500 hectáreas, un atractivo excepcional para los amantes del campo y de la actividad cinegética.
UN REFUGIO A POCO MÁS DE MEDIA HORA DE MADRID. Su ubicación permite disfrutar de algo cada vez más difícil de encontrar: una auténtica finca de campo sin alejarse realmente de Madrid. Salir de la ciudad y, en poco más de media hora, encontrarse rodeado de naturaleza, silencio y espacio. Una distancia que permite utilizarla como finca de recreo para escapadas y fines de semana, pero que también convierte la propiedad en una magnífica alternativa como residencia habitual para quienes buscan cambiar la ciudad por una forma de vida más tranquila. Una casa principal con carácter. Una vivienda independiente para invitados. Piscina. Un gran porche frente al jardín. 55.000 m² de terreno. 140 olivos. Huerto. Espacios para animales. Y 3.500 hectáreas de coto de caza alrededor.
Sin lugar a dudas una propiedad singular a las puertas de Madrid para quienes entienden el campo no solo como un destino, sino como una forma de vida.
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